En este mundo, nada es más revelde que comer en forma saludable y así evitar un sin fin de enfermedades.
La ennorme mayoría de enfermedades que conocemos y tememos se deben a temas ambientales o a lo que comemos.
La ennorme mayoría de enfermedades que conocemos y tememos se deben a temas ambientales o a lo que comemos.
Contagió a mamá Margarita que, a último momento, se recuperó. Pero no sin secuelas que se la llevaron un par de años después.
Y me quedé sin viejos.
Era semejante a lo que me había sucedido con el significado de la palabra hogar, que nunca me había preguntado hasta entonces. No empecé a reflexionar sobre lo que significaba tener un hogar hasta que lo perdí, y entonces ya no sabía lo que era.
Hiromi Kawakami, Manazuru. Una Historia de Amor, 2021
"Si saltara desde aquí, moriría en el acto", empecé a pensar, pero me interrumpí a medias. Me detuve justo antes de moriría, no porque fuera una blasfemia, sino porque me invadió una mezcla de debilidad y flojera, como si me encontrara a las puertas de un acceso de fiebre. La muerte no está tan lejos como para bromear con ella. Aunque eso no significa que esté a la vuelta de la esquina.
Hiromi Kawakami, Manazuru. Una Historia de Amor, 2021
Los cuatro fuimos a ver una exposición de Rembrandt. Victor, siendo profesor de pintura además de programador, nos explicaba todo lo que había que saber para disfrutar de la muestra aún sin saber mucho de arte. El claroscuro, la técnica, las etapas.
Vimos un grabado donde se veía el trazo de Rembrandt y el de otro artista y Victor nos mostró las diferencias. Un grupo se acercó a la obra y el guía dijo "acá pueden ver la diferencia entre la genialidad de Rembrandt y una bazofia". A partir de allí, muchas de esas personas dejaron de seguir al guía y se nos unieron, estaba claro que Victor sabía y apreciaba mucho más el arte.
La última vez que nos juntamos a almorzar, me contó que estaba preparando un viaje a Londres pero que antes tenía que hacerse unos estudios médicos...
Se me fue Victor Pesquín, y el vacío en mi pecho no encuentra consuelo.
Recuerdo que me explicó que, en la modernidad, existía la idea de un futuro mejor. Que, tomado de la biología, se adoptó el concepto de evolución como un progreso continuo.
Pero que ahora, en la posmodernidad, es difícil imaginar que el futuro sea mejor, de hecho, seguramente será peor.
Aunque estemos juntos, parece que esté en otro sitio. Entonces me pregunto por qué huí con él, y me siento triste. No estoy enfadada con él, sino más bien conmigo misma. Huí casi sin pensarlo, pero fui yo quien tomó la decisión. Mori no tuvo la culpa.
Abandonarse a la pasión, Hiromi Kawakami, 2011
Desde marzo que estoy trabajando en modalidad home office y, en contra de toda lógica, estoy trabajando más horas que antes. O mejor dicho, tengo menos tiempo libre que antes.
Tengo que lograr acomodar las piezas y las prioridades, de otra forma, voy a desperdiciar esta oportunidad inesperada.
Una persona muy capaz, ¿es muy inteligente? Una persona instruida, ¿es inteligente? Una persona instruida y muy buena en lo que hace, ¿es inteligente?
Que una persona tenga el talento o las características necesarias para algo no significa que sea inteligente. Podría serlo, pero no son lo mismo.
Que una persona sea tenga un gran caudal de conocimientos adquiridos en diversas materias no significa que sea inteligente. Ciertamente demostró ser una persona capaz, pero no necesariamente inteligente.
Resolver problemas relacionados con una materia, ciertamente demuestra que alguien es instruido y, por ende, capaz.
¿Qué demuestra que alguien es inteligente?
Para mi, su capacidad de abstracción, de poder utilizar las herramientas aprendidas para analizar situaciones por fuera de su materia de estudio. Resumiendo, una persona capaz, instruida y que puede ver más allá de su campo de conocimiento.
Hace un tiempo escribí un artículo cuya premisa era que, si tenemos posibilidad de elegir, deberíamos elegir trabajar en el lugar donde seamos más felices.
Hoy me vino a la cabeza una escena de Woody Allen donde decía "esta mañana era feliz, sólo que no me había dado cuenta" (o algo así), y me surgió la pregunta ¿soy feliz en mi trabajo?
En ocasiones, no es una pregunta sencilla de responder. Hay momentos en los que estamos muy cómodos, en plena zona de confort, y podemos confundir eso con felicidad. Otras veces podemos estar enojados por diversas circunstancias y confundir un enojo temporal con infelicidad.
Me desperté temprano, antes de que sonara la alarma, y me quedé mirándote. Te despertaste y, unos segundos después, me sonreíste. Y fui feliz.
El antipatrón del Martillo de Oro dice que, si tu única herramienta es un martillo, todos los problemas se parecen a un clavo. Cada tanto me pregunto si yo hago lo mismo.
Cómo desarrollador, estoy acostumbrado a revisar procesos lógicos y encontrar fallas. Tiendo a utilizar las mismas técnicas para analizar procesos por fuera del desarrollo. Pero reconocer una falla no significa que esté capacitado para solucionarlo, para eso están los expertos.
Alguien dijo "se puede decir cualquier cosa si usamos el tono y las palabras adecuadas". Me pregunto si un mal tono y palabras inadecuadas invalidan el contenido.
Hace poco me dijeron cualquier cosa con el peor tono y las palabras más inadecuadas. Lo primero que sentí fue bronca, como una traición, y me llevó algún tiempo ver más allá de esos sentimientos.
Ahora estoy descubriendo algunos puntos interesantes en ese mensaje "mal enviado".

En Doctor Who hay un episodio llamado Gridlock en el que hay una interminable autopista repleta de autos tan congestionada que las personas se pasan la vida viajando, pero realmente nunca avanzan.
Así vamos, superando obstáculos, pero rara vez avanzando. En lo laboral, hace años que estoy "creciendo" pero sigo igual que siempre, tanto en lo salarial (mismo sueldo desde el año 2.000) como en la cantidad de horas de dedicación.
En el episodio de Doctor Who, la gente se da cuenta que, para avanzar, debe ir en una dirección que no es la que indica la autopista. ¿Estaré avanzando?