miércoles, febrero 13, 2008

Orgullos cotidianos


A veces nos enorgullecemos de pequeñas cosas. Tal vez suene un poco raro, pero siempre hay alguien que nos entiende.

martes, febrero 12, 2008

Un nuevo libro hermoso

Así, de aburrimiento bosteza por adelantado un hombre de letras a quien hablan de un nuevo "libro hermoso", porque se lo imagina como un compuesto de todos los libros hermosos que ha leído, mientras que un libro hermoso es particular, imprevisible, y no está hecho de la suma de todas las obras maestras anteriores, sino de algo que, para encontrarlo, en modo alguno basta haber asimilado perfectamente esa suma, pues está precisamente fuera de ella. En cuanto ha tenido conocimiento de esa nueva obra, el hombre de letras, antes hastiado, siente interés por la realidad que describe.

Marcel Proust, En busca del tiempo perdido, "Por el camino de Swann", 1913

lunes, febrero 11, 2008

Basta de Héroes

Algunos motivos por los que no voy a ver la tercera temporada:
  • Porque ¿qué hizo de importante la porrista para justificar lo de “save the cheerleader, save the world”?
  • Porque Sylar es tan pero tan malo que hasta es malo actuando.
  • Porque resucitar a los muertos ya es demasiado.
  • Porque no alcanzarán cinco temporadas para lograr explicar los problemas argumentales de la primera.
  • Porque si la sangre puede regenerar tejidos y curar enfermedades también debería poder curar una cicatriz y corregir la miopía.
  • Porque no entiendo para qué está Mohinder Suresh.
  • Porque, si Peter Petrelli no perdía la memoria, resolvía la segunda temporada en el primer capitulo.
  • Porque con una persona que pinte el futuro alcanza. Sin embargo hay tres personas que lo hacen y dos que pueden ver el futuro en persona.
  • Porque Peter Petrelli debería también mostrar múltiples personalidades por haber estado cerca de Niki.
  • Porque todos los poderes juntos son más creíbles que el hecho de que New York esté desértica durante la noche.

domingo, febrero 10, 2008

Calamaro querido

Mi mujer dice que lo bueno de escribir canciones es que, si escribís una buena frase, la podes repetir. Calamaro, con una buena frase, te hace tres canciones.

miércoles, febrero 06, 2008

Athos y Aramis

–Yo, señora, sigo al señor conde, aunque sea a buscar la muerte, sin preguntar la razón; pero tratándose de servir a V.M. –añadió mirando a la reina con toda su gracia juvenil– , entonces le precedo.

Alejandro Dumas, Veinte años después, 1845

martes, febrero 05, 2008

Honor a la amistad

- (…) Yo estoy aquí porque soy soldado, porque sirvo a mis amos, esto es, a los que me pagan; he jurado obedecer y obedezco; pero vos, que nada habéis jurado, ¿por qué os halláis en este sitio? ¿Qué causa venís a defender?
- La más sagrada del mundo -dijo Athos-; la causa de la desgracia, de la soberanía y de la religión. Un amigo, una esposa, una hija nos han hecho el honor de llamarnos en su auxilio. Las hemos servido con nuestros escasos medios, y Dios nos tomará en cuenta la voluntad en compensación de la impotencia.

Alejandro Dumas, Veinte años después, 1845

martes, enero 29, 2008

Sólo una historia de éxito

(…) no le importaba nada América. Es más, le parecía verdaderamente espantosa, por ese afán de las gentes de andar permanentemente tras los dólares, de asistir regularmente a los servicios religiosos, por su culto del éxito y su colosal mediocridad; pero, sobre todo, por su falta de atmósfera histórica. Desde luego que el país tenía una historia, pero eso no era history sino una breve y aburrida success story.

Thomas Mann (1875-1955), La engañada.

lunes, enero 28, 2008

Escrúpulos

"Martín le encajó tres trompadas seguidas y, cuando Carlos -bastante más corpulento- cayó al piso, comenzó a darle patadas en la cara. Parecía que lo quería matar. Hicieron falta tres personas para frenarlo."

La pregunta que tengo en la cabeza desde hace mucho tiempo y que no encuentra respuesta es esta: ¿Cómo hace un Carlos para defenderse de un Martín sin convertirse en alguien como él?

De la misma forma, muchas veces la gente con pocos escrúpulos saca ventaja de los tipos honestos ya que utilizan métodos que estos últimos jamás querrían usar, ni siquiera para defenderse.

El problema tiene dos partes, primero está el darse cuenta de que el otro no tiene escrúpulos y segundo está el impacto sobre terceras personas. Mientras unos tratan de ser siempre sinceros, los otros están preocupados en decir lo que la mayoría quiere escuchar. Por esta razón es que, en general, la gente sin escrúpulos resulta más simpática y tiene más rápida aceptación.

Muchos tipos de serrucho en mano se creen geniales porque leyeron dos o tres libros. Haber leído algunos de ellos me ayudó a reconocerlos.

Algunos títulos son:
- El Príncipe, de Nicolás Maquiavelo.
- El arte de tener razón, de Arthur Schopenhauer.
- El arte de la guerra, de Sun Tsu.

Hasta ahora no se me ocurrió nada para la segunda parte del problema.