lunes, julio 26, 2010

Apogeo y caída del vendedor de milagros

En sus tiempos de gloria había sido embalsamador de virreyes, y dicen que les componía una cara de tanta autoridad que durante muchos años seguían gobernando mejor que cuando estaban vivos, y que nadie se atrevía a enterrarlos mientras él no volviera a ponerles su semblante de muertos, pero el prestigio se le descalabró con la invención de un ajedrez de nunca acabar que volvió loco a un capellán y provocó dos suicidios ilustres, y así fue decayendo de intérprete de sueños en hipnotizador de cumpleaños, de sacador de muelas por sugestión en curandero de feria, de modo que por la época en que nos conocimos ya lo miraban de medio lado hasta los filibusteros.

Gabriel García Márquez, "Blancamán el bueno, vendedor de milagros", 1968

jueves, julio 22, 2010

Sueños de princesa

Princesa says: (11:05:23 AM)
sonie que yo es taba co catara y con anc y con soca y tof y es taba con el se ni or de acha y que meper segia y con el acha me y so unalinia y me di o la lus y bo le y ya me mis alls y mis alas eran rr a pi das y lo ben si

Princesa says: (11:13:23 AM)
ysoniecompocca que garu corio de pucca y bine yo y a ga ra a pucca y a garu y los asi a be sar y se can so pucca y di jo que basta de besos

Princesa says: (11:18:00 AM)
y estaba enel yo pin y conlaplata que te nia me com pre muniequitos y me di eronbuelto

martes, julio 20, 2010

Milagros

Además los escasos milagros que se le atribuían al ángel revelaban un cierto desorden mental, como el del ciego que no recobró la visión pero le salieron tres dientes nuevos, y el del paralítico que no pudo andar pero estuvo a punto de ganarse la lotería, y el del leproso a quien le nacieron girasoles en las heridas.

Gabriel García Márquez, "Un señor muy viejo con unas alas enormes", 1968

miércoles, julio 14, 2010

Las palabras y las cosas

Escrito por L.

Muchas veces, mientras estudiaba la carrera y luego mientras ejercía, me encontraba con una pregunta demoledora: ¿para qué sirve eso?. Entiendase: para qué sirve leer, para qué sirve la literatura y en última instancia, para qué sirven las palabras.

Siempre es complicado lidiar con la existencia concreta de las cosas abstractas. Un árbol o un caballo -para volver a Saussure- son concretos, pero no la palabra que los designa. Ni hablar de vocablos como libertad, justicia, amor o igualdad. Pero hoy encontré una explicación práctica a esa pregunta que se me escapaba en ejemplos y citas como arena entre los dedos y la hallé en el lugar menos pensado. Hasta me da cierto pudor confesar que estaba viendo lo que quedaba del programa de Mirtha Legrand cuando le preguntó a Elisa Carrió por qué razón se había abstenido de votar la ley de matrimonio gay.

Carrío comenzó a deshacerse en elogios hacia la comunidad y sacó a relucir sus premios contra la discriminación y afirmó (cosa que siempre hace ruido) cuánto amaba ella a los gay.
Y luego una explicación que a mí se me presentó como una revelación porque siempre intuí, mucho antes de estudiar e incluso de poder leer de corrido, que las palabras hacían a las cosas, constituían la realidad que nos rodea, que nos envuelve y nos determina y que en resumidas cuentas conforman como pilares invisibles la vida que llevamos.

Elisa dijo que ella hubiera votado a favor de la ley si en lugar de proponerse como como MATRIMONIO gay se hubiera podido votar como "unión familiar" porque ella -que no discrimina ¿se acuerdan?- consideraba injusto que se le ARREBATARA LA PALABRA A LA IGLESIA.

En cuanto escuché la frase sentí que me quemaba la cara y me pregunté cómo y cuándo fue que la iglesia me había arrebatado la palabra a mí en primer lugar, cómo había sido tan bruta para ser saqueada así sin darme cuenta y con cuánta fuerza hubiera tenido que gritar para que (esa y quién sabe cuántas otras) me fueran devueltas. Recordé que la libreta que me entregó el registro civil ostenta "matrimonio" en la tapa.

Y así entendí cabalmente cómo y en qué medida las palabras y sus dueños determinan nuestra vida. Entendí que había sido muy poco creativa y que había estado muy errada al querer explicar durante todo este tiempo los procesos lingüísticos como sutiles sistemas abstractos.

Los procesos lingüísticos y las palabras están arrojados al mundo de una forma burda y cruel, no hay nada de sutil ni abstracto en escupirle a un huérfano a la cara que va a seguir mendigando en su desamparo porque cientos de parejas que desean adoptarlos no han podido aún ARREBATARLE una palabra a la iglesia católica.



(El título del gran maestro lo uso con humildad y sin pretender citarlo en mi post porque surgió así).

lunes, junio 14, 2010

RT: ¿Por qué los diseñadores web no deberían usar Ad Blockers?


(Aclaración: en este post no es para tomar posición sobre el uso o no de Ad Blockers)

En Smashing Magazine enumeran una serie de razones por las cuales, los diseñadores web, no deberían usar Ad Blockers.

Las razones son:
- Ad Blockers “atentan” contra de la comunidad.
- Ad Blockers promueven una actitud de “yo primero”.
- Ad Blockers pueden generar una mini explosión de la web.
- Ad Blockers hacen que la web sea menos real.
- Ad Blockers deberían estar prohibidos (para mejorar la calidad de los Blogs)

Existen muchos argumentos a favor y en contra de los Ad Blockers que son válidos, pero estos en especial son muy cuestionables. Sobre todo los que se basan en el miedo.

Repasemos:
“Atentan contra la comunidad porque esta es soportada principalmente por anunciantes”. Dicho de otra forma: si sos diseñador, y usas Ad Blocker, te vas a quedar sin trabajo. El miedo ante todo. Por cierto que los anunciantes te pagan por hacer publicidad, no por consumirla.

“Promueven una actitud individualista". ¿Y a “mi” qué me importa?

“Pueden generar una explosión de Internet”. Me hizo acordar a Jen (The IT Crowd) diciendo: “si escribís Google en Google, podés romper la Internet. Así que no lo hagas”.

“Hacen que la web sea menos real”. ¿Existe algo menos real que la publicidad?

“Deberían estar prohibidos para mejorar la calidad de los blogs". Se refiere a que debés soportar la publicidad en blogs de diseño. No está mal, pero debería ser un pedido y no una orden: “por favor, no uses Ad Blocker en mi sitio porque necesito ganar dinero con la publicidad. Es más, hacete un clic en algún banner de vez en cuando”.

La razón más importante no está incluida (esta va de mi parte)

Si sos un diseñador web, y te pagan por crear banners, entonces deberías ver banners, muchos banners. De esta forma te mantendrás actualizado y eleverás la calidad de tus propias creaciones.

miércoles, junio 09, 2010

Parecidos razonables - Harry Potter vs Pablo Rago

Si Pablo Rago hubiera nacido en Inglaterra, podría haber actuado en Harry Potter en lugar de en "Por siempre amigos".

martes, junio 01, 2010

Nunca aceptes una Mastercard...


-Lo llamamos para verificar unos movimientos de su tarjeta Mastercard ya que nos parecen sospechosos.
-¿Cual tarjeta Mastercard? Yo no tengo una Mastercard...
-Ya nos parecían sospechosos. ¿Usted nunca usó su Mastercard?
-Corrección, no tengo una Mastercard.
-En el sistema me figura que usted tiene una. Se la enviamos la semana pasada.
-Ustedes la habrán enviado, pero nunca pedí ni recibí una Mastercard.
-¿Nunca la recibió? Entonces ese debió ser el problema. Gracias.
-¡Esperá! ¿Vos me decís que me enviaron, sin pedirla, una Mastercard que no requiere activación, y que alguien la agarró y se puso a comprar?
-(bajito) Ese parece ser el caso. Pero no se preocupe, se la enviamos nuevamente.
-¿Están locos? Escuchame una cosa, nunca pedí una Mastercard, no quiero una Mastercard, no me envíes una Mastercard.
-Es política del Banco, debemos enviársela. Pero lo que puedo hacer es poner que usted la retira en sucursal, entonces, si no viene a buscarla, no habrá problemas.

Un mes después sucedió lo inevitable: llegó la Mastercard a casa. La recibí para evitar que volviera a suceder lo mismo de antes. Pero sucedió algo peor.

Se me ocurrió comprar algo... por Internet... en dólares. ¡Qué boludo!

La hago corta: cuando quise pagar la tarjeta en ningún lado decía cuanto era en pesos. Pagué algo aproximado, quedó un saldo que a los tres meses igualaron el importe original, llamé por teléfono al banco, que tiene que llamar a la tarjeta, llamé a la tarjeta, que eso lo sabe el banco... Disculpe, ¿cómo doy de baja la tarjeta?

Es increíble lo fácil que es tener una tarjeta de crédito y lo complicado que es darla de baja.

Por todo eso nunca, nunca, aceptes una Mastercard si no la pediste por una buena razón.

Cuando sea grande quiero titular noticias

A menudo, Minutouno.com.ar nos regala titulares dignos de enmarcar. Pero este acaba de entrar en mi Top 10:
La "narcomodelo" habló desde la cárcel: "Acá hay gato encerrado"

¡IMPECABLE!